Que se vengan los chicos…

En: Noticias

26 Jan 2012

Tutores 8.0

(¿años?)

Mi sobrina tiene 2 años y medio. Hace apenas 30 minutos con excesiva facilidad se colocó los auriculares de mi ipod nano en sus orejas y me señaló el dispositivo que estaba desconectado de los mismos. Con la misma facilidad me convenció para que conecte los auriculares y le ponga música. Casualmente la lista de temas cayó sobre un tema de introducción muy tenue. Dado que ya había aprendido a subirle el volumen a los parlantes de la computadora para poder escuchar mas claro a su queridísimo Sapo Pepe, aplicó el mismo método de girar la perilla del volumen y comenzó a darle vueltas al ipod para poder escuchar mejor la música. Nuevamente logró convencerme con muy poco para que le suba el volumen y le acomode los auriculares. Luego de mostrarle los botones de + y -, se dedicó felizmente a escuchar musica y jugar con el volumen.

¿Qué puede aprenderse de esta anécdota personal que comparto (obviando, la reafirmación de la capacidad de convicción que tiene la ternura) ?

Más allá de este ejemplo simple, creo que todos podemos percibir que el comportamiento humano y la capacidad de aprendizaje de tan curiosa especie está comenzando a tomar rumbos, gracias a un crecimiento casi exponencial de la tecnología, que nunca hubiésemos previsto y para los cuales hacen falta algunas nuevas tendencias educativas.

¿A qué me refiero puntualmente? A una generación que de muy joven comienza a adquirir con gran facilidad el uso de nuevas herramientas, y no me refiero a un ipod espefícicamente, sino a herramientas aun más generales como las que produce una inmersión muy temprana y casi completa en las redes sociales, o en las redes de conocimiento hipervinculado como son las enciclopedias colaborativas actuales.

Comparto aqui un artículo que hace referencia al tema que arriba describo: http://www.guardian.co.uk/education/2012/jan/16/digital-literacy-for-adults

En resumen, el artículo comienza con la misma premisa descrita anteriormente, la de una nueva generación que adquiere fácilmente nuevas estructuras de conocimiento basado en las nuevas formas de conocimiento y sociabilización que existen (la reiteración de la palabra ”nuevo”, es intencional y debo admitir que quizás utilizada para remarcar lo viejo que hace sentir a alguien iniciando los 30 ante este tipo de “novedades”).

Pero no se queda ahí. Además sugiere en cierta manera lograr una actividad donde los alumnos ya capaces de manejar las últimas herramientas tecnológicas y la actual presentación del conocimiento, puedan enseñarle a los adultos que se encuentran excluidos de este entorno a cómo ingresar fácilmente y a manos de expertos.

¿Qué estoy proponiendo? Entrar a un aula y encontrarnos con un adorable profesor o profesora de menos de una docena de años que nos explique como lidiar de forma más eficiente con los nuevos avances que nos llegan día a día? No… pero casi. Cualquiera que se haya dedicado a la docencia o haya estado en contacto con ella como alumno sabe que es casi más importante cómo se explica que el manejo de conocimientos que se tiene de lo explicado. La didáctica. La capacidad de saber cómo presentar y trasmitir conocimiento es el motor vital de la empresa humana orientada a saciar la curiosidad y entender nuestro entorno. Y es en mi opinion entonces que ambas partes deben estar presentes a la hora de enseñar. Y por aventurado que suene, se me ocurre… ¿por qué no juntas? ¿Por qué no un tutor entendido en la didáctica y la trasmisión de conocimiento y uno bastante más joven, sumergido en ese conocimiento tantas veces alejado de quien tiene la tarea de forjar nuevas generaciones? Sería un interesante conjunto, entre la didáctica y obviamente la lógica básica y estructurada del pensamiento, unido a la hipervincularidad y novedad del mismo. Sería fascinante hacer la prueba. Un taller online o presencial donde docente y distintos alumnos preparen regularmente la clase. Todos decimos “enseñando se aprende” ¿no?

Por otro lado, aquí http://www.mediossociales.es/formacion/educacion-2-0-un-medio-o-el-futuro-de-la-formacion-i/ comparto un segundo artículo, que menciona de distinta manera temas relacionados con lo que aquí se escribe pero que también presenta un problema de difícil solución. En los tres últimos párrafos describe “Aprendizaje 2.0” y dice:

“…muchos expertos en educación coinciden en que cada vez más personas aprenden a través de sus propios PLE (Personal Learning Environment: Entorno Personal de Aprendizaje), sus pequeños espacios personales formados por las páginas web que visitan, las herramientas que utilizan, sus redes sociales, incluso las personas que ellas mismas consideran interesantes para su conocimiento y a quienes siguen.”

“Estos expertos aseguran que nos encaminamos a un futuro en la educación en el que cada vez es menos importante la certificación académica (títulos, Universidad…) frente al aumento de la importancia del hecho de obtener un buen PLE. En estos entornos personales de aprendizaje, los propios alumnos pueden sentirse más motivados a la hora de investigar, conocer, analizar, comparar…”

Dado la nueva forma de adquirir conocimiento que nos presenta la red global de internet, no es muy arriesgado aventurar que cada vez más se conforma un aprendizaje autónomo que, más que necesitar de alguien que trasmita conocimiento, necesita de quien haga de guía para alcanzar la informacion o habilidad que el estudiante necesite. Y habiendo leído lo escrito de los PLE, se plantea entonces la pregunta que nos obliga a pensar cómo modificar el sistema educativo de base.

¿Qué evaluamos?

Dado que la información está en la punta de los dedos y a dos clicks de mouse de distancia, ya no podemos contentarnos con evaluar el vuelco de la misma. Creo que lo más lógico, dada la necesidad de cierto tutor que nos sirva de ayuda para llegar al conocimiento, lo que deberíamos comenzar a evaluar es la presentación del mismo, lo que podría llamarse la lógica interna del argumento, la forma de obtenerlo, el nivel de validez que se le otorga dado la forma en que fue conseguido tal conocimiento o habilidad. Y nuevamente aquí propongo algo arriesgado pero… ¿qué tal evaluar la lógica de discurso y la aplicación correcta de una metodología científica de obtención del conocimiento?

¿Suena pedir mucho? Sólo tengo que recordar a mi sobrina. Su lógica indicaba “si se gira parte del aparato que produce música, se aumenta el volumen de la música producida. Por ende, giro el ipod.” Lo único que necesitó es una guía, que le muestre cómo conseguir el resultado deseado. Como decía un gran didacta, la inteligencia de la especie humana es menospreciada regularmente. Por eso propongo… quizás, ¿no será mejor incluir a los estudiantes en la enseñanza y guiarlos con métodos básicos para lograr obtener conocimiento en un mundo siempre cambiante? ¿No sería bueno también que aquellos que como yo sienten que empiezan a perder el hilo, volvamos a las bases de cómo aprender y pensar, nos tranquilicemos y encaremos los nuevos desafíos de la misma manera? (¿Quizás ayudado por algun pariente de menor edad?)

Con más preguntas que respuestas, se agradecen los comentarios.

Un saludo.

Ignacio

Karacsonyi

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1 Comentario a Que se vengan los chicos…

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Marta

February 21st, 2012 at 1:04 pm

Muy buen artículo, nos ha gustado mucho el enfoque y las ideas que desarrolla. Toda la razón del mundo en que la eclosión de las nuevas tecnologías debe revolucionar, cuanto menos influir, en las nuevas técnicas de educación. Y ahora… ¿cómo plantearemos ese nuevo sistema educativo de base? Las ideas están esbozadas, ahora toca protagonizar el cambio :)

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